sábado, 5 de enero de 2019

El duro camino para ser una estudiante

Esta es una nueva versión de este artículo publicado hace ya unos años en seruniversitario.com

¿Por qué lo hago? Bueno, en primer lugar es un artículo algo viejo (tiene 3 años, ya que lo publique por esta época también) y el enfoque que realicé esta hecho desde la mirada de alguien que había comenzado recién sus estudios (había cursado algunas materias del primer año, 4 para ser más exacta si miro en intraconsulta).
Este año sería el cuarto en el que estoy en la carrera, a pasos de estar completamente en el tercer año y creo que puedo enriquecer un poco todo lo que escribí en dicho artículo (que si no se pasan a leerlo no importa mucho porque igual empezaré desde cero acá).

Una nota aparte es que es uno de los pocos escritos que realicé que lo leo mucho tiempo después y me sigue gustando como quedó, eso es muy bueno.

Luego de esta explicación, comenzaré con el post.






Corría el año 2012 (masomenos por diciembre) y en mi cabeza habían varias cosas: una de ellas era que había podido aprobar sin muchos inconvenientes las materias del secundario, algo bastante importante pero, necesario, si vamos al caso; otra era el tsunami de cambios que tendría al año siguiente. Porque si, el ultimo año de la secundaria supone el fin de una etapa larga y tediosa muchas veces y el comienzo de una incertidumbre que capaz nos dure... mucho tiempo. Creo que no importe quien sea el futuro egresado ni que tan bien o mal les vaya en los estudios, en algún momento de este período se pregunte ¿Y ahora... que hago?

Para quién les escribe este proceso de "decidir un rumbo" para mis próximos... 6... 7 años futuros, fue un poco curioso, además de haber ocurrido en el contexto de un "deja de pensar tanto y disfrutá de la joda que es el último año". Fue algo curioso en el sentido de que nadie (en serio, nadie) se esperaba que eligiera lo que finalmente elegí. Considerando que vengo de un secundario con orientación en Ciencias Sociales, sin ningún tipo de formación técnica (una vez en plástica dibujé una elipse ¿Puedo pensarlo como dibujo técnico?), formación matemática -10 (nunca me la lleve a diciembre pero zafaba raspando) y un montón de aspectos más, se puede decir casi con absoluta certeza que una Ingeniería no era el camino más fácil para mí.
Pero, ahí estamos mis razonamientos poco entendibles y yo decidiendo que carrera elegir. Como explique en mi primer entrada, hacía ya un tiempo que escribía en blogs, utilizaba desde chica el Office y masomenos me defendía editando videos e imagenes con Movie Maker y Photoscape. Además hacía tres años que estaba en un itinerario formativo que ocupaba mis tardes y aprendía acerca de informática básica (con programación incluida). Todos estos aspectos hicieron que considere una posible carrera relacionada con el campo de la computación y tecnología ya que, para mi yo de 17 años eso que yo hacía era informática (aunque ahora puedo decir que no es "tan así").
La elección de la carrera en sí fue complicada. En Buenos Aires, la carrera de ingeniería en informática (en 2013 y en universidades nacionales) estaba disponible en dos universidades: una era la UBA que definitivamente era impensable, por tema costos, el viaje largo, etc. No era una opción. La otra era la UNLaM, una universidad que si bien es lejos de donde vivo llegar hasta allí no representa un tremendo sacrificio tampoco. La otra carrera que me planteé fue la licenciatura en Informática que se dictaba en una universidad ubicada cómodamente a veinte minutos de mi casa en colectivo y 10 en bicicleta, súper a mano.
La decisión final, de todas formas fue la ingeniería, por dos motivos principales: para mi es una carrera que presenta muchas más oportunidades laborales que la Licenciatura y además el enfoque que le da mi Universidad es muy bueno. Luego de conocer la UNLaM, la decisión estaba más que clara.

Pero la historia no termina ahí, definir que carrera hacer es el primer paso, uno muy importante pero el primero (de muchisimos) el segundo paso: inscribirse en la carrera y el temido ingreso.
El ingreso (para quienes son de otros lugares) es un curso preparatorio que incluye un examen para nivelar los conocimientos de los estudiantes. En algunos casos el examen es solo nivelatorio (es decir estudias los temas y das un examen pero de todas formas estás en la carrera) y en otros casos es excluyente (si no obtenes cierta cantidad de puntaje en los exámenes no entras a la carrera). En mi universidad se daba el segundo caso. El resultado de esa experiencia fue complicado pero también fue bastante útil: aprendí que sin mucho esfuerzo de mi parte no iba a poder lograr las cosas.

Luego de casi un año de intentar, logré entrar en la carrera. Pero el ingreso fue solo el primer obstáculo que encontre (y que pude superar). Todas las falencias que tenía (y que mencione antes) muy pronto se hicieron (y se hacen) notar en mi día a día en la facultad. Pero eso solo significa que debo seguir aprendiendo cosas.

Quedarán pendientes para ocasiones futuras (y si resulta interesante) mis primeras experiencias como universitaria y los problemas que creo nos surgen a todos en algún momento de la carrera, además de más post relacionados.

Si llegaste hasta acá ¡Muchas gracias por leer! Espero que te haya resultado interesante.
¡Nos vemos en la próxima entrada!

1 comentario:

  1. Pues antes que nada, déjame decirte que ¡FELICIDADES! por retomarlo, nunca es fácil retomar un post, que a mi en lo personal me hace identificarme mas contigo, pues yo recien volví a entrar a la universidad y lo peor ¡que lo hice en linea!.... como si volver después de tantos años no fuera complicado,pero es un reto que decidí y ahora a terminarlo. ¡Me ha encantado tu post! y si vas a tener estos resultados, espero que vayas a retomar muchos mas, mucha suerte y nos seguimos leyendo.

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